Llego a casa, hablo con los perros e intento conectarme a internet, pero mis vecinos no lo tienen conectado (cualquier día les pongo una denuncia).
Escucho música un rato y cuando quiero darme cuenta llevo horas sentada viajando con mi imaginación.
Me resisto a pensar que dentro de unos años mi madre estará tan lejos de mí como lo está ahora mi padre. Que se habrá convertido en un recuerdo que sólo visitará mi mente muy de vez en cuando, aunque sea con un buen recuerdo.
Me acuerdo de que no quiero que me haya pasado lo que ya me ha pasado.
Digiero los dos años de mierda que no me ha dado tiempo a digerir en su día porque vivimos en un mundo absurdo de prisas, trabajos y compromisos. Me enfado conmigo por no haberme alejado de esta rutina. Luego me lo perdono, porque si no nos perdonáramos las cosas, no podríamos ser felices.
Y luego lloro. Porque...se ha muerto mi madre y me siento sola.
Supongo que mi obligación es ser feliz con los que quedan y no quejarme. Pues ¡qué asco de obligación!
jueves, 14 de enero de 2010
El vaso medio lleno
Ayer después de trabajar cogí el coche y tiré...para la izquierda de una de las tres rotondas. No tiene pérdida porque la carretera va rodeando el mar. O a la derecha, o a la izquierda.
Me propuse llegar a un sitio bonito donde parar a comer. ¡Y parar! Porque luego me da vergüenza...parece mentira, pero me siento muy diferente.
Llegué a no sé dónde. Pero era bonito.
Una cafetría estilo "modernita" por dentro con sillones rojos en forma de media luna y fuera dos mesas, random, una de plástico en plan chiringuito español y otra de madera.
Allí me senté y pedí un zumo (los zumos aquí son la bomba, parece que estás bebiendo directamente de la fruta con una pajita, un humous y una eslada árabe.
¡En frente de la playa! Con mi pantalla de televisión tamaño natural...árabes barrigudos de todas las edades paseando por la playa con sus túnicas, sus pañuelos palestinos en la cabeza con el anillo negro, gafas de sol y sandalias de tira ancha con calcetines. Mujeres con burca y niños jugando en el paseo marítimo, en frente de una playa interminable tan desaprovechada y vacía...
Entonces es cuando veo el vaso medio lleno, porque pienso, "qué curioso que la vida me tuviera preparada una experiencia tan bonita como esta ¿qué más me deparará? ".
Cojo el coche de vuelta a casa.
A la derecha, todas las montañas de Fujairah con el atardecer. Preciosas.
A la izquierda el mar.
Me propuse llegar a un sitio bonito donde parar a comer. ¡Y parar! Porque luego me da vergüenza...parece mentira, pero me siento muy diferente.
Llegué a no sé dónde. Pero era bonito.
Una cafetría estilo "modernita" por dentro con sillones rojos en forma de media luna y fuera dos mesas, random, una de plástico en plan chiringuito español y otra de madera.
Allí me senté y pedí un zumo (los zumos aquí son la bomba, parece que estás bebiendo directamente de la fruta con una pajita, un humous y una eslada árabe.
¡En frente de la playa! Con mi pantalla de televisión tamaño natural...árabes barrigudos de todas las edades paseando por la playa con sus túnicas, sus pañuelos palestinos en la cabeza con el anillo negro, gafas de sol y sandalias de tira ancha con calcetines. Mujeres con burca y niños jugando en el paseo marítimo, en frente de una playa interminable tan desaprovechada y vacía...
Entonces es cuando veo el vaso medio lleno, porque pienso, "qué curioso que la vida me tuviera preparada una experiencia tan bonita como esta ¿qué más me deparará? ".
Cojo el coche de vuelta a casa.
A la derecha, todas las montañas de Fujairah con el atardecer. Preciosas.
A la izquierda el mar.
miércoles, 13 de enero de 2010
Novedades
-He alquilado un Yaris gris.
-No hago otra cosa que trabajar y estoy un poco triste por esto. No toco el doctorado y no escribo...muy mal.
-Cuando metes en Google Imágines la palabra de Fujairah salen tres fotos de tres rotondas, una con una taza de té, otra con un águila y otra con una mano con un perfume: son las tres rotondas de Fujairah. Si te pasas a la cuarta, ya estás en otro pueblo.
-Lo del aeróbic aquí...creo que va en contra del Corán.
-En el armario de los platos...había un lindo ratoncito, que ¡Oscar ha cazado! Si mañana continua vivo y no muere de envenenamiento, seguiremos durmiendo como hasta ahora, los tres en la cama... hasta ahora me han dejado un huequito para dormir con ellos.
jueves, 7 de enero de 2010
Una nota de color
Los mejores amigos de la mujer
Oscar y, finalmente, Calvi (si le llamo Olga no contesta).
Tienen un nivel bastante alto de español y de pulgas, y me están haciendo mucha compañía.
Oscar está bastante liberado, y aunque canta al unísono con mi VECINO EL PASTOR (otro pequeño detalle que no me habían comentado)*, no le importa que Calvi se chupe y rasque por todas partes abiertamente y vaya sin burka.
* los rezos que suenan en toda la ciudad cinco veces al día por megafonía salen de mi vecino...o sea que yo no me los pierdo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
